¿Qué dificultades plantea el uso del campo geomagnético en la orientación?


La elaboración de un mapa a partir del campo magnético terrestre (sentido de mapa) resulta especialmente complicada, dado que la precisión requerida es mucho mayor que la necesaria para el sentido de brújula (Wallraff, 2001). Aunque las variaciones geográficas en el campo magnético de la Tierra proporcionan información sobre la posición geográfica que los animales podrían utilizar para navegar, el uso de un mapa de dos coordenadas obtenidas a partir de gradientes espaciales en el campo magnético presenta ciertas dificultades teóricas (Lednor, 1982; Walcott, 1991). Principalmente, los animales precisan de un extremado nivel de sensibilidad para detectar las variaciones geográficas en los parámetros del campo magnético terrestre, tales como la intensidad total y la inclinación. Por ejemplo, el promedio de la variación geográfica en la intensidad total es apenas de alrededor de 0.01%/km, y la inclinación varía en promedio solamente alrededor de 0.01°/km (Phillips, 1996)

La dificultad de detectar estos débiles gradientes geográficos se ve agravada por varios factores. Así, los animales podrían cometer grandes errores en la estimación de su posición geográfica como consecuencia de las irregularidades espaciales del campo magnético. Estas irregularidades son responsables de que los gradientes locales de los parámetros magnéticos, como la intensidad total e inclinación, puedan variar en diversas áreas. Sin embargo, incluso aunque los gradientes locales de los parámetros del campo magnético sean suficientemente regulares, podría resultar difícil para un animal establecer con exactitud su posición geográfica, principalmente debido a las variaciones temporales de tipo natural en el campo magnético terrestre (Lednor, 1982). Estas fuentes de error serían especialmente problemáticas para anfibios y reptiles terrestres, con movimientos relativamente lentos a nivel del suelo y, que han de establecer diferencias en su posición geográfica tan pequeñas como un kilómetro e incluso inferiores. Sin embargo, estudios realizados con vertebrados e invertebrados (Phillips, 1996; Boles & Lohmann, 2003), han demostrado que poseen la habilidad de obtener mapas de navegación a partir del campo magnético terrestre, mientras que otras especies realizan simplemente una orientación mediante brújula magnética (Wiltschko & Wiltschko, 1995).

Diego-Rasilla, F. J. (2004). El sentido magnético y su uso en la orientación de los animales. En: Aproximación a las Ciencias Planetarias (Ed. D. Pereira, M. A. Bárcena, I. Rubio & J. Sesma), pp.269-297. Aquilafuente, 74. Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca.

Boles, L. C. & Lohmann, K. J. 2003. True navigation and magnetic maps in spiny lobsters. Nature, 421: 60-63.

Lednor, A. J. 1982. Magnetic navigation in pigeons: Possibilities and Programs. In: Avian Navigation (Papi, F.& Wallraff, H. G. eds.), pp. 109-119. Berlin: Springer-Verlag.

Phillips, J. B. 1996. Magnetic navigation. Journal of Theoretical Biology, 180: 309-319.

Walcott, C. 1991. Magnetic maps in pigeons. In: Orientation in Birds (Bertholdt, P. ed.), pp. 38-51. Basel: Birkhauser.

Wallraff, H. G. 2001. Navigation by homing pigeons: updated perspective. Ethology Ecology & Evolution, 13: 1-48.

Wiltschko, R. & Wiltschko, W. 1995. Magnetic Orientation in Animals, Springer-Verlag.

Acerca de Francisco Javier Diego-Rasilla

Ph.D. in Biological Sciences. Enjoy teaching and making science. Ongoing research: reptile and amphibian conservation, behavioural studies of amphibians and reptiles, orientation behaviour, magnetic cues in orientation,...
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