Tortugas marinas. Navegación mediante el campo magnético terrestre


Estudios con tortugas marinas recién nacidas de la especie Caretta caretta demuestran que estos animales pueden usar el campo geomagnético para obtener su posición geográfica. Los animales recién nacidos de esta especie detectan sutiles diferencias en la inclinación del campo magnético y en su intensidad, dos características geomagnéticas que varían a lo largo de la superficie terrestre. Debido a que la mayoría de las playas de anidamiento y las regiones oceánicas presentan una combinación única de estas características, es probable que las tortugas adultas naveguen usando un mapa magnético de dos coordenadas. No está claro aún si este mapa proporciona a las tortugas una habilidad muy precisa para localizar playas concretas de anidamiento, o si sencillamente las guía hasta la región de su playa natal, utilizando una vez allí estímulos químicos o visuales que les permiten hallar su destino.

Está demostrado que responden a los valores que toman la inclinación y la intensidad del campo magnético a lo largo de sus rutas migratorias, nadando en direcciones que les ayudan a permanecer dentro del giro del Atlántico Norte, una corriente circular de aguas cálidas favorables para su crecimiento y desarrollo. Las tortugas pueden, por tanto, distinguir entre los campos magnéticos que existen en regiones distantes del océano. Además, estas respuestas tienen un significado funcional en la migración.

Responden a los valores del campo magnético cerca del norte de Florida orientándose hacia el este-sureste, lo que las conduce lejos de las costas norteamericanas y hacia la Corriente del Golfo. La Corriente del Golfo vira hacia el este justo después de pasar Florida; cuando esto sucede, las tortugas posicionadas lejos del perímetro del giro tienen menos posibilidades de extraviarse en las aguas frías del norte. En la región noreste del giro la Corriente del Golfo se divide. Las tortugas responden a los valores del campo magnético terrestre en esta región orientándose hacia el sur. Esta orientación les ayuda a permanecer en el giro, evitando así entrar en la corriente que fluye hacia el norte, hacia las frías regiones oceánicas de Gran Bretaña y Escandinavia. Finalmente, se orientan rumbo al oeste-noroeste cuando se ven expuestas a los valores de inclinación e intensidad característicos del campo en el extremo sur del giro. Esta orientación es consecuente con su ruta migratoria, permitiéndoles nadar en corrientes favorables que facilitan el regreso a las costas norteamericanas, no perdiéndose de este modo hacia las regiones del sur.

Algunas referencias para profundizar:

Lohmann, K. J. & Lohmann, C. M. F. 1994. Detection of magnetic inclination angle by sea turtles: a possible mechanism for determining latitude. Journal of Experimental Biology 194: 23-32.

Lohmann, K. J. & Lohmann, C. M. F. 1996. Detection of magnetic field intensity by sea turtles. Nature, 380: 59-61.

Lohmann K. J., Hester, J. T. & Lohmann, C. M. F. 1999. Long-distance navigation in sea turtles. Ethology Ecology & Evolution, 11: 1-23.

Lohmann, K. J., Cain, S. D., Dodge, S. A. & Lohmann, C. M. F. 2001. Regional magnetic fields as navigational markers for sea turtles. Science, 294: 364-366.

Acerca de Francisco Javier Diego-Rasilla

Ph.D. in Biological Sciences. Enjoy teaching and making science. Ongoing research: reptile and amphibian conservation, behavioural studies of amphibians and reptiles, orientation behaviour, magnetic cues in orientation,...
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